Guía · Gestión del conocimiento
Zettelkasten y Obsidian para investigadores
A partir del episodio 125 del podcast.
Acumulamos papers, subrayados y notas que luego no encontramos ni volvemos a mirar. El método Zettelkasten, popularizado por Sönke Ahrens en How to Take Smart Notes, propone lo contrario: un sistema de notas conectadas que no solo guarda lo que lees, sino que te ayuda a generar ideas nuevas. Te cuento la esencia y cómo lo aplico a la investigación.
Esto es lo esencial, el marco que uso, no un tratado. Lo justo para empezar bien y no perder el tiempo. El detalle de tu caso concreto lo vemos en mentoría.
Webinars en vídeo
Introducción a Zettelkasten con Obsidian
Si prefieres verlo en vídeo, grabé tres webinars con el método aplicado en Obsidian paso a paso:
La idea de fondo: las notas se conectan
El corazón del método es simple: una nota aislada pierde significado. El valor está en las conexiones entre ideas. En lugar de archivar notas en carpetas que nunca vuelves a abrir, las enlazas entre sí, de modo que al pasear por tus propias notas descubres relaciones que no habías visto. Como decía la idea original: todas las cosas están conectadas, y el sistema solo sirve si refleja eso.
De dónde viene: Luhmann y sus 60 libros
El método no es una moda reciente. Lo popularizó el sociólogo alemán Niklas Luhmann, que entre los años 70 y 90, con un sistema de tarjetas de cartón conectadas entre sí, llegó a escribir cerca de 60 libros y más de 100 artículos de investigación. Esa es la prueba de concepto: no es productividad de escaparate, es un sistema que a una persona le permitió una producción intelectual descomunal. El libro de Sönke Ahrens, How to Take Smart Notes (en español, El método Zettelkasten), es hoy la referencia que lo explica para cualquiera. Te recomiendo leerlo, y leerlo varias veces y de forma no lineal, porque no es una novela. Eso sí, no hay verdad absoluta aquí: no existe un consenso cerrado sobre qué es exactamente el método, así que toma cada fuente, el libro incluido, como una visión y no como dogma.
Tres tipos de notas
- Notas fugaces. Lo que capturas al vuelo: una idea en una charla, algo que se te ocurre. Temporales, las procesas y las tiras.
- Notas de literatura. Lo que extraes de lo que lees, con tus palabras, no copiando. El esfuerzo de reformular es lo que te hace entender.
- Notas permanentes. Las ideas trabajadas, autocontenidas, que enlazas al resto de tu sistema. Estas son las que, con el tiempo, se convierten en papers, charlas o proyectos.
Por qué Obsidian
Obsidian encaja con el método porque trabaja con archivos de texto plano enlazados entre sí, sin atarte a una empresa ni a un formato cerrado. Ves el grafo de tus ideas, saltas de una nota a otra por sus enlaces, y el sistema crece contigo. La herramienta importa menos que el hábito, pero ayuda que no se interponga.
El error que mata el sistema
Coleccionar por coleccionar. Si solo guardas y subrayas pero nunca reformulas con tus palabras ni conectas, tienes un almacén muerto, no un Zettelkasten. La regla: cada nota que entra, la escribes tú, y la enlazas a algo. Sin conexión y sin esfuerzo propio, no genera nada. Ve por la senda de mínima resistencia que de verdad usas, no por el sistema perfecto que abandonas en un mes.
¿Quieres montar tu sistema de notas?
Te ayudo a montar un Zettelkasten que de verdad uses y que alimente tu investigación.
Esta guía nace de los episodios 124 y 125 del podcast Investigando la investigación.