Si eres investigador en España, merece la pena considerar el trabajo como consultor independiente. Aunque tendrás que registrarte como autónomo y hacer frente a una burocracia compleja, potencialmente puedes ganar más dinero que en la academia o la industria, donde los sueldos suelen tener techos fijos. Como consultor, tus ingresos dependen de tus esfuerzos para encontrar clientes y proyectos, lo que permite un crecimiento ilimitado para los más ambiciosos e incansables. Sin jefes ni límites, puedes aprovechar tus conocimientos especializados para ayudar a grupos de investigación, empresas y otros clientes.Claro que la incertidumbre y la inestabilidad son mayores. Hay que saber venderse, encontrar work, firmar contratos, emitir facturas, pagar cuotas de autónomos y declarar impuestos. Además, aunque se pueda ganar muy bien, el modelo de negocio como consultor tiene la desventaja de no ser escalable, ya que depende directamente de las horas que puedas trabajar. Algunos de los consultores más exitosos generan también productos digitales, como cursos online, que les permiten obtener ingresos complementarios y alcanzar a más clientes potenciales.En resumen, ser consultor no es para todos, pero para investigadores ambiciosos e incansables puede ser una opción atractiva que ofrece más libertad y menos limitaciones que los caminos tradicionales. Eso sí, ojo con Hacienda y prepárate para trabajar duro encontrando y atendiendo clientes. La recompensa está en tus manos
Publicado por Horacio Pérez Sánchez
Investigador y mentor. Dirijo un grupo de bioinformática estructural en la UCAM. 25 años de carrera, 200+ artículos publicados, 6 M€ captados en financiación competitiva, 15 tesis dirigidas y más de 400 episodios del podcast 'Investigando la investigación'. Acompaño en mentoría 1:1 a investigadores en academia, industria o transición. Ver más entradas